Mostrando entradas con la etiqueta * Magnum. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta * Magnum. Mostrar todas las entradas

sábado, 20 de marzo de 2010

El agua, por fotógrafos de Magnum



En 1992, la asamblea general de las Naciones Unidas designó el 22 de marzo como el "Día mundial del agua" para llamar la atención internacional sobre a la crítica falta de agua potable en todo el mundo. A pesar de la aparente abundancia de agua potable en los Estados Unidos y en la mayoría de los países desarrollados, en el mundo más de 1.000 millones de personas carecen de agua limpia para beber y más de 2.600 millones no tienen servicios adecuados de saneamiento.

"Día mundial del agua", por fotógrafos de la agencia Magnum

martes, 16 de marzo de 2010

Donovan Wylie, fotógrafo destacado de Magnum



Nacido en Belfast en 1971, Donovan Wylie descubrió la fotografía a una edad temprana. Dejó la escuela a los 16 años y se embarcó en un viaje de tres meses por Irlanda que le permitió producir su primer libro, 32 Condados, publicado cuando aún era un adolescente. Gran parte de su trabajo, a menudo descrito como "arqueo-logías", se ha centrado principalmente en el paisaje político y social de Irlanda del Norte.

Fotos de Donovan Wulie en Magnum

domingo, 7 de febrero de 2010

Dell compra 70 años de fotografía

Robert Capa, Normandía


Por Bárbara Celis (El País, Madrid)

Hubo un tiempo en que las fotografías eran un objeto casi precioso, cuyas imágenes se dibujaban sobre el papel de forma casi mágica en el interior de una cámara oscura. El carrete que las contenía podía viajar por medio planeta antes de llegar hasta lugar seguro donde desvelar su secreto.

Hubo un tiempo en que las fotografías eran un objeto casi precioso, cuyas imágenes se dibujaban sobre el papel de forma casi mágica en el interior de una cámara oscura. El carrete que las contenía podía viajar por medio planeta antes de llegar hasta lugar seguro donde desvelar su secreto. Así fue como la famosa imagen El soldado caído, tomada por Robert Capa durante la Guerra Civil española, vio la luz y así fue como algunas de las imágenes más icónicas del siglo XX llegaron hasta los archivos de la cooperativa de fotógrafos Magnum. Una vez impresas, las fotos eran enviadas a las redacciones de los periódicos donde se aceptaban o rechazaban.

[Sigue +/-]


El mundo ha cambiado y hoy ese viaje ya no es físico sino digital. Magnum dejó de utilizar papel como forma de distribución en 2003 pero en sus archivos, que arrancan en la Guerra Civil española -aunque la agencia se fundara en 1947-, había unas 185.000 imágenes pertenecientes a un centenar de los mejores fotógrafos del siglo XX.

Desde el pasado mes de diciembre, esas imágenes, en cuya parte de atrás está escrita la biografía de cada foto -con diferentes referencias núméricas y fotográficas- descansan en el Harry Ransom Center de la Universidad de Austin (Texas). Llegaron desde Nueva York en dos camiones que atesoraban 331 cajas apiladas en 28 palés. La firma de inversión MSD, propiedad de Michael S. Dell, dueño y fabricante de los ordenadores que llevan su nombre, es la nueva propietaria de las copias de los retratos que Cartier-Bresson tomó de Picasso, de la legendaria imagen del Che de René Burri y hasta del desembarco de Normandía visto a través de los ojos de Robert Capa.

MSD, tras consultar con Magnum, ha cedido durante cinco años al Harry Ransom Center esta colección excepcional que abarca setenta años de historia para su catalogación y digitalización. "No hemos vendido Magnum. La cooperativa sigue siendo nuestra, los negativos los seguimos teniendo nosotros y los derechos de cada fotografía siguen en manos de cada autor. Pero desde 2006 buscábamos una institución que se hiciera cargo de nuestro archivo impreso para que el mundo académico pudiera utilizarlo en sus investigaciones y el público pudiera tener acceso a él, y MSD, que tiene una larga tradición de relación con las artes, parecía la mejor elección". Así lo explicó ayer a este diario Jonathan Roquemore, responsable de relaciones externas de Magnum, quien calificó la venta de su archivo como "un importante voto de confianza para la fotografía y, en general, una muy buena noticia para el periodismo, que no atraviesa por su mejor momento".

Roquemore no quiso decir cuánto ha cobrado Magnum por la venta de una colección cuyo valor histórico es incalculable pero según fuentes anónimas citadas por The New York Times, el Harry Ransom Center habría asegurado las fotografías por 100 millones de dólares. "Para nosotros es una inyección económica importante que nos permitirá mejorar nuestros recursos a todos los niveles pero también queríamos compartir un tesoro que de esta manera estará al alcance de mucha más gente" afirma Roquemore.

La decisión de ceder en préstamo las imágenes a este centro -que además cuida de la primera fotografía de la historia y de los archivos literarios de Edgar Allan Poe y James Joyce entre otros-, se tomó "en equipo" junto a MSD. "Será la primera vez que el público tenga acceso al archivo de fotos impresas, que llegan hasta 2003, aunque muchas de las imágenes, en su versión digital, ya eran accesibles desde la web de la agencia, donde habíamos digitalizado una parte" explicó Roquemore.

Sin duda, el papel gana en romanticismo al mundo digital y para muchos investigadores será un placer tener entre las manos las imágenes capturadas entre otros, por los fundadores de la agencia: Henry Cartier-Bresson, Robert Capa, David Chim Seymour y George Rodger. Con ellos el fotoperiodismo y la fotografía documental dieron un giro radical y su trabajo sirvió de ejemplo para muchos otros fotógrafos que después se unieron a la cooperativa. Según Thomas F. Staley, director del Harry Ransom Center, "es una colección única dentro de la historia de la fotografía porque aúna lo mejor del último medio siglo de fotoperiodismo". Eve Arnold, Susan Meiselas, Bruce Davidson o Cristina García-Rodero (la única española) se cuentan entre sus filas. Muchos de los fotógrafos en activo -actualmente son 51- también colaborarán con el centro a través de seminarios y de cursos.

martes, 14 de julio de 2009

¿De dónde salieron las fotos?

Por John Lichfield (Página 12, Buenos Aires)

http://www.pagina12.com.ar/fotos/espectaculos/20090714/notas_e/na32fo01.jpg
Henri Cartier-Bresson, referente del fotoperiodismo, fundador de la agencia Magnum, murió en 2004.

Copias hechas por el célebre fotógrafo francés Henri Cartier-Bresson, supuestamente destruidas después de una inundación, están apareciendo en el mercado, según la viuda del artista. La denuncia es profundamente vergonzante para el gobierno francés, al cual se le entregaron 551 imágenes tomadas por uno de los más grandes maestros de la fotografía entre 1951 y 1970. Un tiempo antes de 1991, las copias fueron seriamente dañadas por una inundación mientras se encontraban guardadas en el sótano del Centro de Artes Contemporáneas de París. El fotógrafo estuvo de acuerdo, aunque con reparos, en que debían ser destruidas. En años recientes, según su viuda Martine Frank, lotes de copias de esta colección “perdida” han aparecido en el mercado de arte francés.

El potencial de ganancias –y de vergüenza oficial– es enorme: el año pasado, una copia original hecha por el propio Cartier-Bresson llegó a los 265 mil dólares en una subasta en Nueva York. “Tanto los vendedores como los potenciales compradores deberían tener cuidado”, dijo Frank, que también es fotógrafa. “Parece que el Estado francés fue doblemente negligente, porque primero falló al cuidar estos trabajos y después falló al momento de destruirlos.” La Fundación Cartier-Bresson, establecida en 2004 tras la muerte del fotógrafo a los 96 años, ha requerido formalmente que el gobierno francés confiese que no destruyó las copias dañadas. El gobierno se ha rehusado a admitir tal cosa, e insiste en que esas imágenes que aparecieron en el mercado del arte deben venir de otra fuente.

En 2001 aparecieron las primeras copias identificadas por el propio Cartier-Bresson como pertenecientes a la colección del gobierno. Se las ofreció a un marchand de París una persona que dijo haberlas encontrado en un tacho de basura. Pierre-Marc Richard, un experto que identificó las imágenes en ese momento, le dijo al diario Le Monde: “Estaban muy sucias. Parecía como que las hubieran pisoteado. No parecían fotos de un archivo oficial”. Tras una queja formal de Cartier-Bresson, su venta fue bloqueada y el incidente fue silenciado. Frank finalmente decidió hablar la semana pasada, después de que se supo que otras copias de la colección estatal “perdida” se ofrecen a la venta.

Henri Cartier-Bresson fue un pionero del fotoperiodismo como forma artística. Fue cofundador de la agencia parisina Magnum en 1947, junto con Robert Capa, David Seymor y William Vandivert, entre otros. A Cartier–Bresson se lo conoce principalmente por sus imágenes de escenas callejeras aparentemente tomadas al azar, y por su descripción de la fotografía como el arte “del momento decisivo”. En 1955 montó una muestra en el Louvre de París con 358 imágenes tomadas en Francia en los años ’30, y en Rusia, Estados Unidos, India y China en los ’40. Esas, y otras 91 imágenes, fueron más tarde entregadas al Estado francés. En 1991, cuando el Centre National des Arts Contemporain (CNAC) mudó sus archivos desde el 16º Distrito de París a La Defense, se descubrió que las copias habían sido severamente dañadas por una pérdida de agua (las cañerías parisinas son notoriamente malas).

Entonces se invitó a Cartier-Bresson a verificar los daños y él estuvo de acuerdo en que las copias debían ser destruidas. Frank sospecha ahora que al menos algunas de las imágenes fueron robadas o simplemente tiradas a la basura, de donde fueron recuperadas por personas desconocidas. Ella dice que su marido, antes de su muerte, identificó algunas de las imágenes ofrecidas a la venta en 2001 como copias que había hecho únicamente para la muestra de 1955. Claude Allemand-Cosneau, director del CNAC, le dijo a Le Monde que estaba “profundamente apenado” por Frank, pero que no había pruebas de que las imágenes que hoy aparecen hayan sido de la colección perdida.