martes, 18 de agosto de 2009

10.000 Words selecciona 20 fotoperiodistas


La era digital ha revolucionado la fotografía, dice 10.000 Words al presentar la muestra "20 portafolios fantásticos de fotoperiodistas".
Los fotoperiodistas no sólo tienen acceso actualmente a cámaras de alta gama, con un aparentemente infinito número de posibilidades. Sus fotos, además, se pueden mostrar de muchas maneras, como las presentaciones de diapositivas y los paquetes multimedia.
Sin embargo, no importa el poder que la tecnología le da a la fotografía. Lo que importa es el ojo y la innata habilidad del fotógrafo, como lo muestran a continuación los trabajos seleccionados por Mark S. Luchie, el creador de 10.000 Words

1. Gerik Palmer 2. Chris Jordan 3. Natalie Behring





domingo, 16 de agosto de 2009

Un mundo cruel detrás del objetivo


Por Andrés Pérez (Público, Madrid)

Será porque una fiebre de realidad recorre el planeta en crisis. O quizá será porque, cuando el fotoperiodismo cae bajo mínimos rosa, una ventana se abre para los fotógrafos de arte. Pero la consecuencia está en los Encuentros Fotográficos de Arles, que este año celebra su 40 aniversario: los artistas de la cámara están cada vez más dominados por la búsqueda del realismo agudo, bajando a veces al naturalismo y a los aspectos más duros de la sociedad.
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El casco antiguo de Arles (Francia) acoge desde julio y hasta mediados de septiembre su festival anual de arte fotográfico, una muestra en la que nunca había destacado el interés por la gente corriente. Su fundador, Lucien Clergue, amigo de Pablo Picasso, es un fanático de las composiciones estilizadas, del detalle en cuerpos femeninos esculturales de laboratorio.

Aún así, un desconocido lituano, Rimaldas Viksraitis, se ha llevado todos los honores de esta edición con el galardón Descubrimientos. Del artista de 55 años, con 30 de experiencia perfectamente ignorados por la profesión, lo menos que se puede decir es que sorprende que su visión haya encontrado tanto eco. Con su cámara, ha circunscrito el mundo a una realidad mínima: su región rural natal, la de Sakiai, y la gente modesta.

Retratados con amor, pero también sin concesiones, para Viksraitis los hombres y mujeres de campo, rudos y hasta brutales, son los protagonistas de paisajes cómicos y de composiciones caóticas, algo buñuelescas. Un grupo se abalanza sobre una cabeza de cerdo recién cocida. Una madre se parte el culo de risa al ver a su hijo treintañero en cueros ante una gallina y detrás de un lechón.

El de Viksraitis es un trabajo marcado por el surrealismo y lo imposible, dentro de un hiperrealismo radical, una fotografía que casi podría ser amateur sino fuera tan perfecta y tajante, con un blanco y negro que casi duelen. Su trabajo, dice el fotógrafo español Carlos Spottorno, "navega entre el neo-neorrealismo mijailoviano y el surrealismo de Martin Parr". Spottorno califica de "brutal" al artista lituano, poseedor de "una visión de verdad fuerte y contundente".

Willy Ronis
En esta edición de Arles hay también una importante retrospectiva de un gran nombre de la fotografía del siglo XX: el francés Willy Ronis. No es un olvidado, pero su corriente, la fotografía humanista, sí había caído en desuso en los últimos 20 años. Para colmo, el nombre de Ronis había sido eclipsado por los de Henri Cartier-Bresson y Robert Doisneau, los dos grandes gigantes de esta corriente, que ahora todo el mundo celebra como si fuera una pareja sin aristas, muy útil para decorar una pared.

El parisino, a punto de cumplir 99 años, devuelve a la "fotografía humanista" el talante polémico que esconde bajo tantas risas, tantas escenas cotidianas, tantos chavales haciendo gamberradas, tantas fiestas proletarias en los barrios populares de París entre los años 30 y los 60.

Ronis fotografió todo eso, pero no se olvidó de ir a la huelga de las obreras de Citroën, donde captó el momento en que una líder convence a las chicas de pegar aún más duro a la dirección. Ronis se paseó por los bares de juergas en los barrios parisinos de mala fama, y no se olvidó de inmortalizar el "drama ferroviario" en que dos mujeres ya velan al casi muerto maquinista.

"Son gente que me inspira simpatía porque podría haber vivido con ellos, podría haberlos amado, podrían haber sido mis amigos. Por eso puedo imaginarles una vida a mi gusto", explica el abuelo en un vídeo de su retrospectiva.

Confiesa que, desde que tiene que andar con un bastón, no puede fotografiar más que desnudos femeninos en su estudio casero. Algo que antes, cuando podía pasearse días enteros por París, nunca hizo.

Entre el genio emergente, Rimaldas Viksraitis, y la bestia sagrada, Willy Ronis, el estadounidense Eugene Richards (una figura ya consagrada) presenta en Europa sus revelados. Este fotógrafo ha recorrido durante tres años y medio miles de kilómetros de carreteras secundarias, en busca de un testimonio: el de las casas rurales abandonadas de la norteamérica profunda.

Además de presentar este trabajo, Richards ha traído el emotivo diario íntimo del combate fallido de su esposa contra el cáncer. Y, por último, expone un alarde formal que, según confiesa, le llevó mucho tiempo: unos gigantescos paneles, collages de fotos y de texto, que sintetizan su obra Stepping through the Ashes, imágenes y palabras de los supervivientes, testigos y familias de las víctimas del 11-S.

Miles de fotógrafos retrataron la catástrofe, y no por ello forzosamente ayudaron a comprenderla. Los montajes de Richards, por hablar y retratar de los supervivientes, empiezan a ofrecer un camino para afrontarla.

martes, 11 de agosto de 2009

El rostro impenetrable


Foto de Diego Azubel (EFE)

Guardia de honor china durante la visita a Pekín del presidente de Sierra Leona, Ernest Bai Koroma. (Público, Madrid)

viernes, 7 de agosto de 2009

Cuarenta años de "Abbey Road"



La fotografía de los Beatles cruzando Abbey Road trajo consigo una gran polémica sobre su significado, según el diario Público, de Madrid. En la imagen, Paul McCarney camina descalzo en descoordinación con el resto de sus compañeros, y sostiene un cigarrillo con su mano derecha, algo que ha resultado sospechoso para muchos de sus seguidores, que sabían que el música era zurdo.

La observación llevó a muchos a pensar que la fotografía se realizó después de la muerte de McCarney, y que el personaje que aparece en ella es su doble.

Los afines a esta teoría consideran que la imagen es una especie de homenaje de sus compañeros y que simbolizaría un cortejo fúnebre: John Lennon, vestido de blanco, representaría a un sacerdote; Ringo, de negro, asumiría el papel del amigo que viste de luto; y George Harrison, vestido con ropa informal, representaría al enterrador. El coche negro estacionado al fondo completaría esta peculiar visión de la prestigiosa carátula.

miércoles, 5 de agosto de 2009

El México que duele


Christian Morales Rojas envió esta imagen en la que muestra a unos de los muchos desempleados en México que buscan obtener ingresos de alguna manera. Este hombre espera una oportunidad en las rejas de la catedral metropolitana. (BBC Mundo)